EL VOLUNTARIADO DE LAS ONGs

La definición oficial de “voluntario” en Catalunya es: “el conjunto de personas que efectúan una prestación voluntaria y libre, de servicios cívicos o sociales, sin contraprestación económica, dentro del marco de una organización estable y democrática que comporte un compromiso de actuación a favor de la sociedad y de la persona”.

De “voluntariado” siempre ha habido, siendo un ejemplo histórico el de la Cruz Roja, pero cuando quizás se hizo más visible o mediática en Cataluña esta actividad fue durante la celebración de los Juegos Olímpicos de Barcelona en 1992, donde se inscribieron 102.000 candidatos y se admitieron 35.000.

En este escrito hablaremos principalmente del voluntariado de las ONGs y otras entidades sin ánimo de lucro, puesto que entre unos y otros han llegado a tener tanta importancia que se les denomina Tercer Sector (el Primer Sector es el Estado y otras administraciones públicas, el Segundo Sector son las empresas mercantiles privadas). En el Tercer Sector se encuentran, pues, todas aquellas actividades que no pertenecen ni al sector público ni al mercado, puesto que son “no gubernamentales” y “sin ánimo de lucro”.

En la ley sobre voluntariado quedan excluidas de esta denominación las actuaciones voluntarias aisladas, esporádicas o prestadas al margen de organizaciones públicas o privadas sin ánimo de lucro, realizadas por razones familiares, de amistad o de buena vecindad. La ley también dice que la actividad de voluntario no podrá en ningún caso sustituir el trabajo retribuido.

Algunas de las motivaciones que llevan a hacerse voluntario pueden ser:

– Altruismo: los voluntarios pretenden el beneficio de los demás sin recibir ninguna gratificación económica por hacerlo.

– Solidaridad: se trabaja no sólo por los demás sino con los demás, sintiendo sus problemas como propios, igual que las acciones para solucionarlos y los beneficios así obtenidos.

– Calidad de vida: ayudar a los demás hace sentirse bien a los voluntarios. Después de realizar la primera acción social se suele repetir, puesto que los resultados intrínsecos obtenidos motivan bastante.

– Devolución de favores recibidos: personas que se beneficiaron del trabajo voluntario de otros y devuelven lo recibo a la sociedad.

– Convicciones religiosas: la fe mueve a los voluntarios creyentes.

– Aumentar las posibilidades de trabajo: muchos empresarios valoran el trabajo voluntario (por la iniciativa, la responsabilidad, etc. de los que lo realizan). El voluntariado es especialmente útil para encontrar trabajo en el campo social.

– Aumentar las relaciones sociales: mediante el voluntariado se suele conocer mucha gente. Además, los voluntarios que se dedican a un mismo fin suelen tener intereses comunes.

Algunos de los elementos esenciales de un voluntario, según Manos Unidas, son:

– Es una decisión que se toma de manera reflexiva y responsable.

– Está basada en el altruismo y la solidaridad.

– Actúa de manera desinteresada, sin contraprestación económica.

– Supone un compromiso que se toma por iniciativa propia, libremente.

– Dedica parte del tiempo libre disponible.

– Interviene de manera continua y regular.

– La acción que realiza es útil y en beneficio de la comunidad.

– Se forma y capacita para desarrollar adecuadamente su acción.

– Trata de actuar sobre la causa real de los problemas.

– La participación, como metodología y meta de trabajo.

– Se realiza en el marco de una organización sin ánimo de lucro, dentro de programas y proyectos claramente definidos.

Algunos tipos de colaboración como voluntarios pueden ser:

– Refuerzo escolar con niños y adolescentes. Hay muchos estudiantes que necesitan una ayuda extra en sus estudios, pero por sus circunstancias no se pueden permitir ir a una academia.

– Cursillos para inmigrantes. Los inmigrantes necesitan conocer la lengua y las costumbres del país que los acoge, para poderse integrar y desarrollar mejor.

– Acompañamiento a personas mayores o con discapacidades. Realmente mucha gente mayor es víctima de la soledad; necesitan compañía y, a veces, un poco de ayuda en las tareas de cada día. Las personas discapacitadas, a la mayoría de las cuales no llega la ayuda pública, tienen ciertas necesidades que las ONGs y sus voluntarios pueden proporcionarles, como organizar actividades de recreo, acompañarles al médico, etc.

– Hacer difusión y captación de socios para una ONG en la calle o vía on-line.

– Trabajar periódicamente unas horas en una tienda de Cáritas, en un almacén de un Banco de Alimentos, en un Albergue de Transeúntes, en un Centro de Acogida de Inmigrantes, en la protección o recuperación de especies animales o espacios naturales, etc.

– Yendo a ejercer la propia profesión durante las vacaciones anuales, desinteresadamente, a lugares donde no tienen ninguna posibilidad más, como por ejemplo médicos especialistas, veterinarios, agrónomos, maestros, etc.
– Viajar temporalmente al Sur para cooperar. Por ejemplo, los Microproyectos de Cooperación (MP) son experiencias de voluntariado internacional en las que un grupo de personas y un coordinador viajan a algún país del Sur para desarrollar una acción voluntaria durante unas semanas, teniendo como objetivo cubrir alguna necesidad que una organización local les ha pedido. Los microproyectos son una herramienta de cooperación, de aprendizaje y de promoción de la cultura de la solidaridad.

– Acudir puntualmente para ayudar cuando se produce una catástrofe de cualquier índole (como ejemplo excepcional, recordar la solidaridad que se produjo en 2002 con ocasión del “chapapote” de la costa de Galicia).

Sófocles dijo: “La obra humana más bella es la de ser útil al prójimo”

 

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