¿QUIERES DIVULGAR EJEMPLOS DE SOLIDARIDAD QUE CONOCES BIEN? ¡ENVÍALOS Y SALDRÁN AQUÍ!

En esta sección, todos los visitantes del blog que lo deseen pueden explicar los ejemplos de solidaridad que conozcan suficientemente bien como para divulgarlos públicamente.

Para hacerlo, sólo hay que enviar un correo electrónico a lasolidaridadunbuenremedio@gmail.com con la fecha, el nombre y correo del remitente, la población (opcional) y el texto (en Word). El correo electrónico no será publicado, el resto sí.

Procurar que el escrito no sea demasiado extenso. Una vez revisado, se añadirá en este mismo apartado, poniendo en primer lugar los últimamente recibidos.

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00.02.01.

Fecha: Agosto 2016

Remitente: Enric Segarra Bosch

Ejemplo de solidaridad: Esteve Serret Segura

Población: Bellpuig

 

Una persona realmente solidaria no es aquella que practica la solidaridad sólo durante un momento o periodo concreto, como si fuera una moda pasajera. La persona plenamente solidaria lo es siempre, lo lleva en la sangre, como se suele decir.

Esto no quiere decir que para ser solidario se tenga que estar siempre haciendo cosas por los demás altruistamente, pero sí que hay que tener siempre cierta predisposición a ayudarlos, si se presenta la ocasión.

A continuación hablaré de una persona que ha demostrado durante los últimos 30 años que es realmente solidaria, y que casi pasa desapercibida, por lo cual le quiero rendir un modesto reconocimiento que, estoy seguro, será compartido por muchas personas más.

Me refiero a Esteve Serret Segura, nacido en Sant Martí de Maldà, vecino de Bellpuig y, desde hace poco más de un año, jubilado.

Esteve, en 1987 entró de voluntario en la Asamblea Local de la Cruz Roja de Bellpuig, como socorrista y chófer de ambulancia, pasando a ser director de la Unidad de Voluntarios de Socorros y Emergencia en 1989. Permaneció más o menos durante una docena de años, hasta que esta entidad cesó su actividad en el pueblo.

Durante aquel periodo, la Cruz Roja local daba servicio a Bellpuig y cercanías durante los fines de semana y demás días festivos. Esteve, por la noche, también daba asistencia domiciliaria a enfermos, siempre que se lo pedían, particularmente y de manera totalmente desinteresada.

El año 1992, empezó a colaborar con el Pas del Calvari y la Junta de la Congregació dels Dolors, siendo presidente de esta entidad del 2005 hasta el 2013. Actualmente ya no pertenece a ella, aunque los ayuda siempre que se lo piden.

En 2009 entró en el Consejo de Pastoral de la Parroquia de Bellpuig, y todavía sigue allí.

Desde hace más de un año pertenece a la Junta de la Asociación de Jubilados La Joia d’Envellir.

Con su coche traslada periódicamente las voluntarias que van al centro para discapacitados Santa Anna del Castell del Remei.

Hace un par de años que es voluntario de Cáritas Parroquial, formando parte de la Junta. En esta entidad coordina la Despensa Solidaria y el equipo de voluntarios que atienen a las personas que piden ayuda. A ella le dedica cada semana bastante tiempo, recibiendo y guardando los paquetes que llegan del Banco de Alimentos de Lleida, de las campañas de recogida de alimentos y de las familias colaboradoras del pueblo. Él es el responsable y quien llena las estanterías transportando los productos de los dos almacenes que dispone Cáritas al almacén donde se ubica la Despensa, preparando los lotes de las familias y las personas que se beneficiarán, etc. pues siempre está disponible.

Aparte de su labor de voluntario, sé que hace otras cosas también muy loables y que todavía pasan más desapercibidas como, por ejemplo, la de ir cada semana a dar de comer (pan seco) a los pececillos de la balsa pequeña del Parc del Convent, etc.

Hace unos días me encontré con Esteve y le pregunté: “¿qué es el que te motiva a hacer todo lo que haces?”. Él me respondió lo siguiente: “lo hago porque siempre me ha gustado ayudar a la gente y me siento muy a gusto haciéndolo, y me ayuda a distraerme, ahora que estoy jubilado” (aunque me consta que cuando no estaba de jubilado lo hacía exactamente igual). También me comentó que en la Despensa Solidaria necesitan más voluntarios/as, por si alguien se quiere apuntar.

Hay que decir que en Bellpuig, por suerte, hay unas cuántas y unos cuántos “esteves” más que merecerían también ser reconocidos por su trayectoria solidaria, sea en entidades religiosas, políticas, deportivas, culturales o a título personal. A todas y todos ellos, ¡mi más sincera felicitación!