¿SON LAS DONACIONES UN ACTO ALTRUISTA O DE POSTUREO?

DILEMAS ÉTICOS – Soraya Hernández – Revista Valors – https://valors.org

En los últimos años, las multinacionales han ofrecido donaciones económicas para estudios médicos y han organizado actos de caridad aplaudidos por los medios de comunicación. Pero, ¿son del todo altruistas? ¿Habría que limitar este tipo de donaciones?

La ayuda mutua es un valor vertebrador de las comunidades compasivas que permite crear redes solidarias que dan respuesta a espacios de necesidad de la población. Por otro lado, hay las ayudas públicas que, ligadas a un plan de trabajo profesional, intentan paliar la vulnerabilidad social. Pero cuando la ayuda está impregnada de los efluvios de la caridad y de la beneficencia, cuando se anuncia con gran alboroto, cuando no solo no soluciona el problema, sino que lo perpetúa o incluso genera como efecto secundario un escenario de desigualdad, ¿es un acto altruista?

Ya hace un tiempo, el magnate textil Amancio Ortega dio 280 millones de euros al sistema sanitario público español para comprar máquinas de protonterapia, tratamiento que se aplica en algunos tipos de procesos oncológicos. Esta acción no pasó desapercibida, puesto que fue noticia de portada, ni estuvo exenta de críticas, por un lado, y alabanzas, por el otro. Recientemente, los medios de comunicación han vuelto a publicar titulares parecidos: la fundación del empresario dará 60 millones al Hospital Sant Joan de Déu de Esplugues de Llobregat.

El centro, referente en la atención pediátrica, tiene en marcha un proyecto ambicioso con el objetivo de proporcionar asistencia especializada a pacientes con enfermedades minoritarias fomentando la investigación en diferentes ramas científicas y el trabajo coordinado con instituciones europeas. El dinero dado se destinará a construir un edificio de seis plantas independiente del complejo actual y a dotarlo de material. Se espera que esté a punto a finales del año 2026. Teniendo en cuenta la dificultad de inversión en este tipo de enfermedades, en comparación con otras patologías, la sociedad ha aplaudido el compromiso de la fundación y se ha agradecido públicamente la colaboración económica.

A pesar de esto, la crítica también ha hecho acto de presencia y se han oído argumentos en contra de este tipo de acciones. Se ha manifestado desconfianza hacia los verdaderos motivos de la donación (blanqueo de dinero, beneficios fiscales) y la carencia de transparencia, se ha cuestionado la figura heroica del empresario que dibujan los medios de comunicación y se han denunciado las condiciones laborales de los trabajadores nacionales del grupo Inditex, así como de sus proveedores extranjeros. La duda sobre por qué una fundación privada da dinero a una institución concertada que pertenece a una orden religioso también se hace presente. ¿Este tipo de donaciones son buenas obras y hay que incentivarlas? ¿Es una respuesta altruista a una necesidad claramente detectada o hay otras causas más urgentes? ¿Creemos en la buena intención de la fundación o pensamos que es postureo? ¿Sería ético limitar este tipo de donaciones? ¿Haría falta algún tipo de control de la administración?

Son todavía muchas las lagunas que el estado del bienestar no llena. En este sentido, el tercer sector se ha configurado históricamente como un ente capaz de llegar más allá a pesar de que tenga subvenciones públicas y sus intenciones no siempre sean claras. Por lo tanto, la opción de evitar este tipo de donaciones sería viable siempre que el Estado se comprometiera con unos servicios públicos de calidad. Sería posible también regular –o como mínimo controlar– estas transacciones pidiendo la publicación de los convenios, de los presupuestos, de los acuerdos y de los beneficios de las partes o quizás limitar las donaciones orientándolas mediante concesiones. Una última vía podría ser aceptar la tradición y carácter benéfico de nuestra sociedad y asumir que, a pesar de que no se tengan todas las piezas del rompecabezas, las acciones de las grandes fortunas, si ayudan, tienen que ser bienvenidas.

 

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