ESTEVE SERRET SEGURA

Una persona realmente solidaria no es aquella que practica la solidaridad solo durante un momento o periodo concreto, como si fuera una moda pasajera. La persona plenamente solidaria lo es siempre, lo lleva en la sangre, como se suele decir.

Esto no quiere decir que para ser solidario se tenga que estar siempre haciendo cosas para los otros altruistamente, pero sí que hay que tener siempre una predisposición a ayudarlos, si se presenta la ocasión.

A continuación hablaré de una persona que ha demostrado durante los últimos 30 años que es realmente solidaria, y que casi pasa desapercibida, por lo cual le quiero rendir un modesto reconocimiento que, estoy seguro, será compartido por muchas personas más. Me refiero a Esteve Serret Segura, nacido en Sant Martí de Maldà, vecino de Bellpuig y, desde hace poco más de un año, jubilado.

Esteve, en 1987 entró de voluntario a la Asamblea Local de la Cruz Roja de Bellpuig, como socorrista y chófer de ambulancia, pasando a ser director de la Unidad de Voluntarios de Socorros y Emergencia en 1989.

Permaneció más o menos durante una docena de años, hasta que esta entidad cesó su actividad en el pueblo.

Durante aquel periodo, la Cruz Roja local daba servicio en Bellpuig y alrededores durante los fines de semana y otros días festivos. Esteve, por la noche, también daba asistencia domiciliaria a enfermos, siempre que se le pedía, particularmente y de manera desinteresada.

El año 1992 empezó a colaborar con el Pas del Calvari y la Junta de la Congregació dels Dolors, siendo presidente de esta entidad del 2005 hasta el 2013. Actualmente les sigue ayudando siempre que se lo piden.

El 2009 entró en el Consejo de Pastoral de la Parroquia de Bellpuig, y todavía sigue en el. Desde hace más de un año pertenece a la junta de la asociación de jubilados La Joia d’Envellir. Con su coche traslada periódicamente las voluntarias que van al centro de discapacitados Santa Anna del Castell de Remei.

Hace un par de años que es voluntario de Cáritas Parroquial, formando parte de la junta. En esta entidad coordina la Despensa Solidaria y el equipo de voluntarios que atienen a las personas que piden alimentos. Cada semana dedica mucho tiempo a recibir y almacenar los paquetes que llegan del Banco de los Alimentos de Lleida, de las campañas de recogida de alimentos y de las familias colaboradoras del pueblo. Es el responsable de llenar las estanterías, de transportar los productos de los dos almacenes que dispone Cáritas al almacén donde se ubica la sede de la Despensa, preparando los lotes de las familias y las personas que se beneficiarán. Y también transporta ropa del Punt Sant Jordi a la tienda “oulet” de la calle Pau Casals. Él, siempre está disponible.

Aparte de su labor de voluntario, sé que hace otras cosas también muy loables y que todavía pasan más desapercibidas, como por ejemplo la de ir cada semana a dar de comer (pan seco) a los pececillos de la balsa pequeña del Parque del Convento, etc.

Hace unos días me encontré con Esteve y le pregunté: “¿qué es lo que te motiva a hacer todo lo que haces?”. Él me respondió lo siguiente: “lo hago porque siempre me ha gustado ayudar a la gente y me siento muy a gusto haciéndolo, y me ayuda a distraerme, ahora que estoy jubilado” (aunque me consta que cuando no estaba jubilado lo hacía igual). También me comentó que a en la Despensa Solidaria necesitarían más voluntarios/as, (¿alguien se quiere apuntar?).

Hay que decir que en Bellpuig, por suerte, hay unas cuántas y unos cuántos “esteves” más que merecerían también ser reconocidos por su trayectoria solidaria, sea en entidades religiosas, políticas, deportivas, culturales o a título personal. A todas y todos ellos, ¡mi más sincera felicitación!

Sabedor de la gran relación que hay entre Esteve y el cura de la Parroquia de Bellpuig, Alfons Busto, le he pedido a éste que colaborara en este escrito con sus opiniones sobre Esteve.

Y yo, (soy Alfons) no añadiré  muchas cosas más porque estoy de acuerdo con esto que dices.

Para mí, Esteve, el siempre disponible Esteve, con su risa y bonhomía, conjuntamente con su hija Núria, Antoni, Helena, Daniel,… forman uno de aquellos equipos de personas en las que Dios se hace visible y sientes que te apoya. Trabajar con ellos es un placer. Te enseñan, te aconsejan, te dan ejemplo de disponibilidad y servicio,… de buena gente.

Sí, Enric. Esteve es una persona solidaria de corazón misericordioso. Un amigo de aquellos de los cuales recibes más que lo que les das. Y no me canso de dar gracias a Dios por haber enriquecido la Parroquia de Bellpuig con gente como él. Al fin y al cabo todos somos “aprendices” de cristiano que cada día nos toca afanar con nuestros defectos y potenciar las cualidades con las que Dios Padre nos ha bendecido.

Me añado al pequeño reconocimiento que haces a Esteve, Enric. Y agradezco que nos hables desde la revista El Pregoner d’Urgell. ¡Muchas gracias!”

 

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