LA GUERRA

La guerra es el enfrentamiento entre países o entre otras organizaciones armadas, con el uso de violencia y de armas.
Aunque desde siempre ha habido enfrentamientos entre colectivos humanos, la guerra oficialmente considerada como tal, con la participación de ejércitos y con objetivos complejos del saqueo que motiva la incursión en concreto, empieza con la aparición de los primeros imperios orientales, que ya utilizan caballería y armamento elaborado.

La guerra ha sido muchas veces la causa de la muerte de miles de seres humanos, de la aparición de muchas enfermedades, de epidemias como la peste, de hambre generalizada y otros males. Cuando la guerra se hace en contra de las leyes internacionales, se habla de crimen de guerra.

A lo largo de la historia, ha habido guerras por el control de los recursos naturales (1), por razones religiosas (2) o culturales (3), para mantener o cambiar equilibrios de poder (4), por cuestiones territoriales (5), para dirimir disputas económicas (6) o políticas (7) u otras causas (8). Normalmente, las razones que llevan a la guerra entre dos estados son complejas, pero generalmente tiene una influencia importante el factor económico. (Tomado de Wikipedia)

Ejemplos contemporáneos de causas de guerras…

  1. Por los recursos naturales: Nigeria por su petróleo y la República Democrática del Congo por sus explotaciones naturales de diamantes, oro, uranio y coltán, son un claro ejemplo de los movimientos internacionales que pueden surgir en torno a este tipo de conflictos.
  2. Religiosas: Enfrentamientos religiosos para tratar de someter, reivindicar o imponer una determinada religión. Casos como el de Uganda, Birmania y el llamado Estado Islámico, son los que perduran por ahora por motivos religiosos.
  3. Culturales: Una guerra cultural se produce por maneras de pensar muy contrapuestas entre un bando y otro, como lo podían ser las de los países de la OTAN con los del Bloque Soviético durante la llamada Guerra Fría, o las de los bandos de la guerra de Vietnam.
  4. Por el poder: En Argelia, todavía existe una lucha armada entre varios grupos y el Ejército, independientemente de los resultados electorales, desde 1992.
  5. Territoriales: como por ejemplo la corta guerra de Las Malvinas entre el Reino Unido y Argentina.
    6. Económicas: Como el caso de la República Democrática del Congo, donde los rebeldes que iniciaron el conflicto se vieron apoyados por tropas de Uganda y Ruanda, y todavía dura.
  6. Políticas: Levantamiento armado de la oposición, que a través de la violencia persigue la manera de derrocar al Gobierno. Claros ejemplos de esta causa de conflicto son la ofensiva kurda en Turquía, altercados en Tailandia y la lucha constante del partido comunista de Filipinas para apoderarse del poder.
  7. Nacionalismos, etc.

Aun así, la mayoría de guerras se han iniciado por más de una causa, como la de Irak y, más recientemente, la de Siria.

Las guerras constituyen el principal problema del mundo actual y se caracterizan para ser un conflicto sociopolítico entre dos bandos contrapuestos, los objetivos de los cuales pueden ser el controlar, dominar o poseer recursos de la parte contraria. De esta forma, existe una sumisión y, en algunos casos, una gran destrucción del enemigo.

Las guerras de Siria, Yemen, Sudán del Sur y República Centroafricana son solamente algunas de las contiendas que sacuden el mundo en pleno siglo XXI. A esto se suman otros focos de tensiones incesantes, como Afganistán, Pakistán, Nigeria, R. D. del  Congo, Somalia, Irak y Ucrania, entre otros.

Desde el punto de vista militar, en la guerra el objetivo es la victoria sobre el enemigo. Por eso, hay que establecer una superioridad tecnológica (armamento) y humana, que obligue al contrario a la rendición o a proponer un armisticio.

La práctica totalidad de guerras causan un gran número de víctimas, no solo entre los combatientes, sino también entre la población civil. Además, las guerras dan lugar también a graves violaciones de los derechos humanos. A pesar de que se han establecido convenios internacionales para limitar la mortalidad causada en las guerras, y garantizar un trato digno a los prisioneros, en la práctica, muy a menudo estas convenciones se ignoran.
El Marqués de Olivart dijo: “La guerra es el litigio entre las naciones que defienden sus derechos, en el cual es el juez la fuerza y sirve de sentencia la victoria”.

Funk-Bretano y Alberto Sorel escribieron: “La guerra es un acto político por el cual varios Estados no pudiendo conciliar lo que creen son sus deberes, sus derechos o sus intereses, recurren a la fuerza armada para que ésta decida quién de entre ellos, siendo más fuerte, podrá por razón de la fuerza, imponer su voluntad a los otros”.

La “adicción” a las guerras no es parte de la naturaleza de los humanos, según los antropólogos finlandeses Douglas Fry y Patrik Soderberg. Pero esta conclusión no coincide con la de Sigmund Freud que dice que la agresividad es un instinto de los humanos.

Otras teorías sobre la proliferación de las guerras son las siguientes:

– Las teorías económicas, que son la explicación más popular del porqué la humanidad siempre está en guerra. Por más diferentes que sean, sus autores -desde Platón hasta los politólogos contemporáneos- coinciden que una guerra, en primer lugar, es un intento de apoderarse de los mercados y recursos naturales de otros países.
– La guerra es una manera de distraer a la gente de los problemas internos como, por ejemplo, una crisis económica. En estos momentos suelen llegar al poder personalidades con una voluntad muy firme y ambiciones enormes, como Napoleón o Hitler, puesto que el pueblo suele considerarlos como personajes capaces de resolver sus problemas.

– Etc.

También se puede decir que una guerra es lícita desde un punto de vista moral. En este caso hay que distinguir si se garantizan las condiciones requeridas.

Desde un punto de vista filosófico se entiende que la guerra no es necesariamente ilícita. Existe el derecho de autodefensa o de legítima defensa contra el enemigo exterior cuando ataca injustamente a un pueblo. Si se niega este derecho de legítima defensa, se fortalece la posición del agresor y se pone en peligro la paz de los pueblos. Aun así, para que una guerra pueda tener una licitud ética, hay una serie de condicionantes. Que exista:

– Una injusticia real, verdadera y de gravedad.

– Una inviabilidad de defenderse por vía pacífica.

– Una perspectiva y esperanza de éxito final.

– Que se pueda evitar un perjuicio a terceros inocentes.

La defensa del bien público prevalece sobre cualquier derecho del agresor e incluso sobre los riesgos que puedan tener los mismos súbditos agredidos. Pero se considera ilícita la matanza injusta.

También se considera que el movimiento a favor de la paz se hace acreedor del más alto reconocimiento. Este movimiento es difusor de un espíritu pacifista, de un entendimiento y comprensión entre los pueblos. Su fin ético y moral es conseguir la paz y los acuerdos sin derramamiento de sangre.

Según el Libro Guinness de los Récords los siguientes conflictos están cada uno en un extremo:

– La guerra más breve que se conoce es la que se declaró entre Gran Bretaña y Zanzíbar (posteriormente se uniría con Tanganica para formar la actual Tanzania), el 27 de agosto de 1896. Según los registros, duró solo 38 minutos.

– La guerra más larga habría sido la Guerra de los Cien Años que duró 116 años. Otro conflicto bélico también de larga duración fueron las Cruzadas, una serie de batallas que duraron cerca de 200 años. Sin embargo, la Guerra de Arauco, una serie interrumpida de batallas, duró unos 300 años, con largos periodos de tregua. Si se considera como una guerra continua, la guerra de la Reconquista en la Península Ibérica es la más larga de la historia con casi 800 años, si no consideramos los frecuentes tratados de paz, alianzas y batallas esporádicas muy localizadas. Eran las típicas guerras de tipo feudal, que ocasionaron la proliferación de castillos defensivos, los cuales le dieron el nombre al reino de Castilla, aunque también proliferaron en el resto de la península.
– La guerra más sangrienta por el número de muertos fue, con mucho, la Segunda Guerra Mundial con más de 50 millones de muertos por una causa u otra. Sin embargo, la Guerra de la Triple Alianza lo seria en relación a la aniquilación de una población nacional organizada (la población paraguaya), descendiendo los habitantes de Paraguay de 1.400.000 a 220.000; quedando solo unos 30.000 hombres en edad reproductiva.

– Nuevamente la Segunda Guerra Mundial ostenta el récord de ser la más costosa económicamente.

– La guerra civil más sangrienta, entendida como la que produjo mayor número de muertos, se produjo en la China de la dinastía Qing y es conocida como Rebelión Taiping (Gran Paz traducido del chino). Se libró entre la citada dinastía Qing y tropas del gobierno Manchú, también chino, desde 1851 a 1864 donde los cálculos más ajustados indican que las muertes pudieron oscilar entre los 20 y los 30 millones de personas, incluidos 100.000 asesinatos por las fuerzas gubernamentales en el saqueo de Nanking, entre el 19 y el 21 de julio de 1864.
– Las guerras que más continentes, territorios y países alcanzaron en todo el mundo fueron la Primera y la Segunda Guerra Mundial. Sin embargo, a lo largo de la historia hubo varios conflictos que alcanzaron gran cantidad de territorio y países de todo el mundo.

(Seleccionado de varias webs)