TELÉFONO DE LA ESPERANZA

“El Telèfon de l’Esperança de Barcelona (Telefóno de la Esperanza) es una ONG que desde 1969 da atención telefónica a cualquier persona que necesite ser escuchada. Al igual que las restantes entidades españolas de teléfonos de la esperanza.

Son voluntarios formados específicamente para hacer esta tarea de forma anónima, apolítica, aconfesional y confidencial. Su finalidad es acompañar y apoyar a cualquier persona que los llame, sea cual sea la problemática que presente.

No juzgan, ni aconsejan ni dicen qué es lo que se tiene que hacer. Son expertos en escuchar de forma activa para que sea la misma persona quien encuentre las posibles vías para afrontar la situación que está viviendo.

Son “una voz amiga” que no pretende actuar como un profesional, sino hablar de igual a igual y compartir un tiempo con quien les llame, sin prisas ni otros condicionantes.

Todo esto lo hacen las 24 horas del día y durando todo el año, es decir, que se les puede llamar en el momento en que se tenga la necesidad. Es un servicio permanente.

También pueden facilitar otros teléfonos o direcciones donde puedan atender de forma más personal las circunstancias de cada cual.

Cualquiera puede hacer uso de su servicio, sólo hace falta que tenga la necesidad de hablar con alguien de todo aquello que le quite el sueño.

Si uno se siente solo y quiere hablar con alguien de forma anónima sin que tenga que dar después más razones. Si alguien tiene necesidad de explicar algo que no haya explicado nunca a nadie o si algo le quita el sueño y no sabe qué camino seguir o qué hacer. Si se siente angustiado o desanimado, que no dude en llamarlos y conocer su servicio.

Problemas emocionales, sentimentales, familiares, de pareja, laborales, enfermedades psíquicas o físicas, dependencias u otros pueden ser un motivo tan válido como cualquier otro para necesitar una voz amiga.” (Así es como se presenta en un folleto esta ONG).

El Teléfono de la Esperanza de Barcelona es autónomo de otros teléfonos de la esperanza españoles, opera tanto en catalán como en castellano, cuenta con cerca de 190 voluntarios (el 75% son mujeres) que atienen las llamadas y es gestionado por la Fundació Ajuda i Esperança, con un presupuesto anual de unos 150.000 € (se financia a través de subvenciones y aportaciones particulares). En 2009 esta Fundación recibió la Creu de Sant Jordi de la Generalitat de Catalunya.

Para el Teléfono de la Esperanza de Barcelona el anonimato es un fundamento básico, tanto para preservar la identidad de la persona que llama, como la del voluntario que le atiende. De este modo se consigue que la persona que llama exprese libremente tanto sus angustias y preocupaciones como sus ideas y acciones.

Para el Teléfono de la Esperanza la aconfesionalidad es otro fundamento básico, como también lo es que la persona que llama se sienta muy acogida, sea cual sea el motivo de la llamada.

Sus voluntarios ni aconsejan ni dirigen. Su función es la de un acompañamiento activo, mediante la escucha activa. Todas las personas y problemáticas tienen cabida en sus líneas telefónicas, con la completa seguridad que nadie las juzgará.

La primera noticia que se tiene de la creación de un teléfono de la esperanza es de finales de la segunda guerra mundial en Inglaterra. Se vivían tiempo de caos y desesperación y el servicio surgió como una ayuda puntual y urgente a la crisis y como prevención del suicidio. Posteriormente se amplió y surgieron servicios de atención psicológica, ético-moral y de orientación.

El primer Teléfono de la Esperanza creado en España se fundó en Bilbao en 1968. Fue el sacerdote franciscano Jesús Biain, que al tener noticia de los teléfonos de ayuda en otros lugares de mundo, vio la necesidad de crear un servicio similar en España, y así nació “La Voz de la Esperanza”.

El mes de marzo de 1969 nació el Teléfono de la Esperanza de Barcelona, fundado por el sacerdote capuchino y psicólogo padre Miquel Àngel Terribas i Alamego, que lo dirigió hasta su repentina muerte a los 53 años, en octubre de 1986.

El Teléfono de la Esperanza de Barcelona, en 2013 recibió 19.935 llamadas (una media de 55 diarias) y cada año que pasa aumentan, sobre todo desde el inicio de la crisis. Tanto es así que la organización está desbordada por la carencia de recursos económicos y humanos para hacer frente al aumento de la demanda.

El perfil mayoritario de la persona que busca ayuda en este servicio es el de una mujer (el 73% de los usuarios), de entre 31 y 70 años, soltera o viuda (53%) y que vive en la provincia de Barcelona (50%).

Gran parte de las personas que llaman se encuentran muy angustiadas y, en algunos casos, incluso en un “estado límite” que hay que derivar hacia un profesional.

Las principales preocupaciones de los usuarios están relacionadas con las relaciones entre adultos, como peleas derivadas de problemas económicos, ansiedad en el entorno laboral y rechazos sociales, entre otros.

Por el alto índice de problemas económicos manifestados, los voluntarios que atienen las llamadas también informan de los recursos públicos de los cuales se dispone para poder superar su situación, además de contenerles la angustia.

Mercè Tortras, voluntaria del servicio, explicó a un periódico que hace 8 años que trabaja entre 8 y 10 horas al mes; que ha escuchado muchas historias de todo tipo, aunque las más frecuentes tienen que ver con la soledad, la depresión, el alcohol y las malas relaciones con el entorno; que las conversaciones suelen durar entre 20 y 30 minutos; que nunca les dice lo que tienen que hacer, sólo les escucha, puesto que muchos de los que llaman sólo quieren explicar a alguien sus preocupaciones, sintiéndose más satisfechos y tranquilos cuando lo han hecho; y que cuando a alguien le dices que le entiendes y que te pones en su lugar, creas mucha empatía y se siente mejor… que sólo el hecho de compartir sus problemas le ayuda a relajarse y atenúa su ansiedad.
La Mercè era profesora y cuando se jubiló decidió hacerse voluntaria del Teléfono de la Esperanza. Comenta que aunque parezca un trabajo duro, es muy gratificante, puesto que te sientes útil cuando ayudas a los demás.

Neus Calleja, directora del Teléfono de la Esperanza de Barcelona, dijo que hay muchas personas que llaman de manera asidua porque necesitan que alguien les escuche, muchas están solas, y el teléfono es una vía de escape que ofrece contacto y relación. También dijo que no todo el mundo está preparado para atender las llamadas, se tiene que tener contención emocional y se tiene que comprobar que las problemáticas que se explican por teléfono no afectan al oyente, por lo cual se realiza una selección rigurosa y se da una formación específica.

Maria Rosa Buxarrais, presidenta de la Fundació Ajuda i Esperança, también dijo que, incluso, los mismos psiquiatras recomiendan a sus pacientes que llamen al Teléfono de la Esperanza si tienen una crisis y no pueden contactar con su médico.

Entre los voluntarios hay gente muy diversa, bastantes jubilados y personas que están en el paro, pero también las hay que combinan trabajo y atención al Teléfono, sobre todo los que hacen el turno de noche. Algunos hace más de 25 años que son voluntarios.

“Hace falta que nos saquemos el sombrero ante estas personas que, sin recibir nada a cambio, dedican un mínimo de 10 horas mensuales a apoyar a personas inmersas en verdaderos dramas. Son gente muy positiva que cuando hablas con ellos recibes una inyección de energía vital. Siempre que haya personas así, la sociedad tendrá garantía de un futuro mejor”, afirma orgullosa la presidenta de la fundación.

Los requisitos para ser voluntario/oyente son:

– Tener preferentemente entre 27 y 70 años.

– Se valorará la experiencia previa en voluntariado.

– Buena comprensión del catalán y del castellano.

– Estar viviendo un momento de estabilidad emocional.

– Disponer de 10 horas al mes para dedicarlas.

– El servicio se da desde la sede de la fundación en Barcelona, por lo cual es difícil hacerse voluntario si se reside fuera.

También se puede colaborar haciendo aportaciones económicas.

El Teléfono de la Esperanza quizás es una ONG diferente de las que se nos dan a conocer habitualmente por los medios de comunicación, pero no por eso menos útil y solidaria.

Para contactar con la entidad:

Telèfon de l’Esperança Barcelona tel. 934 144 848

El teléfono de atención en crisis para el resto de España atendido por otras entidades es el 902 500 200

2.1.11.