LOS DERECHOS DE LOS ANIMALES

El maltrato de animales comprende comportamientos que causan dolor, estrés u otros sufrimientos a los animales, cubriendo desde la negligencia en las atenciones básicas que requieren hasta el asesinato malicioso.
Algunas personas y colectivos consideran sólo como “maltrato” la crueldad intencionada y “innecesaria” contra los animales, mientras que otros incluyen también el sufrimiento infligido por otras razones que no aceptan como “necesarias” como, por ejemplo, la producción de carne, la obtención de pieles, su utilización en espectáculos y los experimentos científicos con animales.

Muchas personas, y cada vez más, consideran la crueldad hacia los animales como un asunto de gran importancia moral y social. Con la Declaración Universal de los Derechos de los Animales se procura ayudar a que disminuya el número de animales que son tratados cruelmente, también con la sensibilización de la población y la creación de leyes que castiguen los infractores.

Existen suficientes estudios que demuestran que los animales son autónomos, conscientes de aquello que les rodea, con la capacidad fisiológica de sentir dolor y placer, que pueden comunicarse, poseen memoria y son capaces de aprender, entre otras muchas características.

Pero, quien ha tenido un perro de compañía no necesita ningún estudio para saberlo, puesto que lo ha podido comprobar una y mil veces por si mismo.

Cualquiera que conviva o trabaje con animales, no tiene ninguna duda de que los animales sufren. Incluso cuando no se les hace daño directamente a ellos, “sienten” el dolor de los otros seres con los cuales están vinculados.

Existen relatos de pescadores y balleneros que cuentan lo mucho que “lloran” las ballenas y los delfines cuando ven que son capturados algunos miembros de su grupo. Mucha gente de nuestro entorno nos podría explicar situaciones parecidas vividas con los animales de aquí.

Algunos ejemplos de maltrato animal podrían ser:

–  Pegarles o infringirles cualquier otro daño físico o psicológico.

– Abandonar los animales domésticos en cualquier lugar.

– No facilitarles la alimentación necesaria para su normal desarrollo.

– Mantenerles en instalaciones muy inadecuadas para sus necesidades.

– Practicarles mutilaciones, excepto las necesarias y controladas por los veterinarios.

– Dar animales como reclamo promocional por otras compras.

– Venderlos a laboratorios sin que se cumplan las garantías previstas en la normativa vigente.

– Venderlos a menores de 14 años o incapacitados sin la autorización de sus tutores.

– Suministrarles alimentos que contengan sustancias que les puedan causar daños o sufrimientos innecesarios.
– Utilizarlos en espectáculos u otras actividades de ocio donde pueden sufrir física y/o psíquicamente.

– Etc.

En relación con los animales domésticos de compañía (principalmente gatos, perros y pájaros), cada vez se va entendiendo más que son una responsabilidad y no un juguete, por lo que tenemos la obligación de cuidarlos con la debida diligencia.

Si cuando ya no los queremos, o no podemos tenerlos, los abandonamos en cualquier lugar, estos animales domésticos no podrán proveerse por sí mismos de alimentos, agua y techo, y quedarán expuestos a las posibles agresiones de otros animales o personas.

Antes de adquirir un animal doméstico nos tenemos que asegurar que podremos cuidarles y disfrutar de su compañía durante mucho tiempo, si no es así, mejor no tenerlo. Si pese a nuestras buenas intenciones, inesperadamente nos tenemos que desprender de un animal de compañía, debemos enterarnos de las posibilidades que tenemos en nuestro entorno y utilizar la mejor para el animal.

A la hora de adquirir un animal doméstico, es una muy buena opción adoptarlo de una sociedad protectora de animales.

En relación con los experimentos científicos, cada año millones de animales son mutilados, intoxicados, electrocutados y quemados en laboratorios. Se suele argumentar que estos sacrificios son en nombre de la ciencia, pero es cierto que la mayoría se producen en la industria bélica, cosmética y en colegios y universidades.
Según se dice en Internet, importantes marcas de artículos de limpieza para el hogar y de cosméticos, están entre las empresas que más cruelmente experimentan con animales para probar sus productos.

También se utilizan muchos animales para probar los efectos del armamento, así como en acciones militares durante las guerras.

En relación con la protección de los derechos de los animales, es a partir del siglo XVII que se empiezan a redactar las primeras leyes con esta intención; por ejemplo, en Irlanda se prohíbe arrancar la lana de las ovejas de manera cruel. De este modo se pone en marcha el movimiento por los derechos de los animales, donde la gente propone varias maneras para limitar el sufrimiento de los seres animales, no humanos.

Otros ejemplos más recientes podrían ser que, en 2013, en Europa se aprobó una ley que prohíbe la experimentación en animales con el fin de obtener productos domésticos, y que en 2010 se abolieron las corridas de toros en Catalunya gracias a una Iniciativa Legislativa Popular promovida por la “Plataforma Prou!”.

Algunos comentarios sobre el maltrato animal y la violencia, de Nelly Glatt F., psicoterapeuta:

La violencia se expresa de varias maneras relacionadas entre sí. El maltrato animal es un factor que predispone a la violencia social y, a la vez, es una consecuencia de la misma: forma parte de la cascada de violencia que nos va alcanzando a todos como individuos y como sociedad.

La violencia es un acto intencionado que puede ser único o repetitivo, dirigido a dominar, controlar, agredir o malograr a los demás. Casi siempre es ejercida por las personas que tienen el poder en una relación, pero también se puede ejercer sobre objetos, animales o uno mismo.

La crueldad es una respuesta emocional de indiferencia o la obtención de placer en el sufrimiento de los demás; ha sido considerada un disturbio psicológico. La crueldad de algunos niños hacia los animales, es un signo clínico relacionado con desórdenes antisociales y de conducta.

A las familias en que hay violencia, ésta va dirigida normalmente hacia los más débiles: ancianos, mujeres, niños y animales de compañía. El maltrato hacia los animales es tolerado por muchos de aquellos que lo observan; se minimizan sus causas y efectos y, los padres, maestros y comunidades que no dan importancia al abuso con los animales, están incubando una bomba de relojería.

Se tiene que hacer énfasis en que la detección, prevención y tratamiento de la violencia hacia los animales es un acto de humanidad en sí mismo. Los animales son criaturas que se encuentran, en relación al ser humano, en un nivel de inferioridad dentro la escalera evolutiva, esto nos hace responsables de su bienestar, puesto que tener supremacía supone una obligación, una responsabilidad, que es la de cumplir como guardián de las especies inferiores en términos intelectuales.

Si realmente queremos combatir la violencia, una parte de nuestra lucha consiste también en erradicar el maltrato a otros seres vivos”.

Hay que recordar, una vez más, que los animales son seres tan vulnerables y sensibles como nosotros mismos, casi siempre indefensos ante el maltrato humano. No podemos seguir viviendo en un mundo donde persiste la crueldad contra los animales.

Hay que ir concienciando a las personas que no se tienen que maltratar los animales bajo ninguna circunstancia, todo lo contrario, se les tiene que dar un trato digno y respetuoso. Sobre todo se tiene que educar así a los niños y adolescentes, puesto que de ellos depende lo que pase en el futuro.

“Cualquiera que esté acostumbrado a despreciar la vida de cualquier ser viviente está en peligro de despreciar también la vida humana”.

“No me importa saber si un animal puede razonar. Sólo sé que es capaz de sufrir, y por eso lo considero mi prójimo.” Albert Schweitzer, premio Nobel de la Paz 1952.

“Estoy a favor de los Derechos de los Animales tanto como de los Derechos Humanos. Es la única manera de ser un humano completo” Abraham Lincoln.

“Un país, una civilización, se puede juzgar por la forma en que trata sus animales.” Mahatma Gandhi.

“La medida del grado de educación de un hombre es la manera cómo trata los animales”. Berthold Auerbach.

TEXTO DE LA DECLARACIÓN UNIVERSAL DE LOS DERECHOS DE LOS ANIMALES

(Aprobada por la UNESCO y por la ONU)

Preámbulo de la declaración universal de los derechos del animal:

Considerando: que todo animal tiene derechos, que la ignorancia y el rechazo de estos derechos han conducido y siguen conduciendo el hombre a cometer crímenes contra la naturaleza y contra los animales; que el reconocimiento, por parte de la especie humana, de los derechos a la existencia de otras especies de animales será la clave de la coexistencia de las especies en el mundo; que la especie humana comete genocidio y existe la amenaza que siga cometiéndolo; que el respeto hacia los animales por parte del hombre está ligado al respecto de los humanos entre ellos mismos; que la educación tiene que enseñar, desde la niñez, a observar, comprender, respetar y estimar los animales… Por todo esto, se proclama el siguiente:

Artículo 1.

Todos los animales nacen iguales ante la vida y tienen el mismo derecho a la existencia.

Artículo 2.

  1. Todo animal tiene derecho al respeto.
  2. El ser humano, como especie animal, no tiene derecho a exterminar o explotar otros animales, ni a violar este derecho. El ser humano tiene la obligación de poner sus conocimientos al servicio de los animales.
  3. Todos los animales tienen derecho a la atención, a ser cuidados y a la protección por parte del ser humano.

Artículo 3.

  1. Ningún animal será sometido a malos tratos y se prohíben los actos crueles hacia los animales.
  2. En caso de que la muerte del animal sea necesaria, ésta tiene que ser instantánea, sin dolor y no tiene que generar angustia.

Artículo 4.

  1. Se establece el derecho a la libertad de los animales salvajes y el derecho de los domésticos a vivir y crecer al ritmo y en las condiciones propias de su especie, y a vivir en su medio natural, sea terrestre, aéreo o acuático, a reproducirse y a poder cumplir su ciclo natural de vida.
  2. Toda privación de libertad, aunque sea con finalidades educativas, es contraria a este derecho.

Artículo 5.

  1. Todo animal que pertenezca a una especie que viva tradicionalmente en el entorno humano, tiene derecho a vivir y crecer al ritmo y en las condiciones de vida y de libertad que son propias de su especie.
  2. Toda modificación de este ritmo o condiciones que sea impuesta por el hombre con finalidades mercantiles, es contraria al susodicho derecho.

Artículo 6.

  1. Todo animal que el hombre haya acogido como compañero tiene derecho a que la duración de su vida sea conforme a su longevidad natural.
  2. El abandono de un animal es un acto de crueldad y degradante.

Artículo 7.

Todo animal de trabajo tiene derecho a disfrutar de un límite en el tiempo y la intensidad de su trabajo y a una alimentación adecuada y al reposo.

Artículo 8.

  1. Se condena toda experimentación científica con animales que implique un sufrimiento, tanto físico como psicológico, por cuanto el sufrimiento es totalmente incompatible con los derechos del animal, ya se trate de experimentos médicos, científicos, comerciales o de cualquier naturaleza.
  2. Tienen que ser utilizadas y desarrolladas técnicas alternativas a la experimentación animal.

Artículo 9.

Cuando un animal es criado para la alimentación, tiene que ser nutrido, alojado, transportado y sacrificado sin que nada le produzca ansiedad o dolor.

Artículo 10.

  1. Ningún animal tiene que ser explotado para diversión del ser humano.
  2. Se prohíben los espectáculos y exhibiciones incompatibles con la dignidad del animal.

Artículo 11.

Todo acto que provoque la muerte innecesaria de un animal es un crimen contra la vida, es decir un biocidio.

Artículo 12.

  1. Todo acto que provoque la muerte de un gran número de animales salvajes es un genocidio, es decir, un crimen contra la especie.
  2. La contaminación y la destrucción del ambiente natural conducirán hacia el genocidio.

Artículo 13.

  1. Un animal muerto tiene que ser tratado con respeto.
  2. Las escenas de violencia en que los animales son víctimas tienen que ser prohibidas en el cine y la TV, a no ser que sirvan para mostrar los atentados contra los derechos de los animales.

Artículo 14.a. Los organismos de protección y salvaguarda de los animales tienen que ser representados en el ámbito gubernamental.

  1. Los derechos del animal tienen que ser defendidos por la ley como lo son los derechos de los humanos.

 

4.1.5.