INICIATIVAS EN MARCHA 2

PROMUEVEN “100 ACCIONES SOLIDARIAS”DE LAS QUE PUEDE PARTICIPAR TODA LA COMUNIDAD

“Salir a la cancha”

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Donar sangre, ayudar a alguien que está en la calle y tiene frío, sumarse para concientizar sobre los riesgos viales, asistir en una inundación o trabajar para impulsar una ley son algunas de las “100 acciones solidarias” que el titular de la Red Solidaria propone a través de una publicación que se presenta en la Feria del Libro.
En el libro “Hoy me comprometo, 100 acciones solidarias”, Carr y Yanina Kinigsberg describen qué hacer ante distintas situaciones que se presentan en la vida cotidiana y ante numerosas temáticas relacionadas con necesidades y preocupaciones.

“Estas ideas son producto de 35 años de mi vida de trabajo social, son ideas que dan vueltas por ahí y que uno va tomando y les va dando forma, muchas hicimos, muchas a medias, muchas son para que alguien las haga o las hicieron otros, pero son proyectos y acciones que tratamos de rescatar”, aseguró Juan Carr en diálogo con Télam.
Con un fuerte énfasis puesto en la acción, en “salir a la cancha”, el titular de la Red Solidaria destacó que “mientras seguimos discutiendo algunas cosas, salgamos a hacer acciones solidarias”.

Cómo tender una mano cuando hay un otro que la está necesitando, o cómo hacer cuando uno quiere ayudar en algo, son las preguntas disparadoras para desarrollar una serie de acciones.

“Tantas veces te preguntan qué puedo hacer, cómo puedo participar, cómo puedo cambiar algo de la realidad, por eso buscamos dar ideas frente a esas preguntas que nos hace la gente todo el tiempo”, dijo el titular de la Red, quien explicó que “por eso el libro es de acciones”.
Carr plantea acciones frente a temáticas como “el arte ligado a la cultura solidaria; la expresión en todas sus formas; la basura y los reciclados; el medio ambiente; los animales; el mundo de los hospitales; la brecha digital; la cultura de la paz; los chicos, adolescentes y adultos perdidos; los pueblos originarios”.

Mencionó también situaciones muy dispares como el hecho de donar sangre, donar médula ósea, cómo ayudar a las personas en situación de calle, “juntar frazadas y hacer rondas a la noche para que no tengan frío”, fomentar el gusto por la lectura y “dejar en algún lugar un libro que te gustó para que alguien lo lea”.
Otra de las temáticas de la publicación es la seguridad vial y cómo avanzar en la concientización frente a este riesgo, por lo que se destaca que las Naciones Unidas declararon la década 2011-2020 como “Decenio de Acción para la Seguridad Vial”, todos podemos sumarnos a esta iniciativa.

En este sentido, resaltan la consigna “si manejo no atiendo” y describen la situación en Argentina, donde “todos los días se produce una muerte en un accidente de tránsito por usar el celular al manejar. Graba en tu teléfono este mensaje: “en este momento no te puedo atender porque estoy manejando, llámame más tarde”. Incentiva a otros a grabar mensajes similares.
Las distintas acciones solidarias planteadas por Carr están dirigidas “a gente de uno a 110 años, pero básicamente a los que están empezando, a los que quieren hacer algo, y también sucede que quizá no queréis donar sangre pero queréis ayudar a salvar una especie”, dijo al remarcar la diversidad de intereses de la gente y la diversidad de acciones, desde las más sencillas hasta otras más complejas y comprometidas.
Dijo que “cada temática se desarrolla, se dan ejemplos, acciones que se hayan realizado y todas las preguntas que hay alrededor de eso” y ejemplificó con “la huerta comunitaria” al asegurar que “en nuestro país hay más de 620.000 huertas, entonces decimos “qué importante sería que haya una más” y describimos dónde y cómo hacer una.

Otra acción es “cómo mover un proyecto de ley, por ejemplo el de la licencia por paternidad, como empujar, como organizarte con tu comunidad para llevar un proyecto de ley”.
Carr mencionó algunos datos que dan sustento al libro: “En 2013, 3.200.000 personas colaboraron en la última gran inundación; 2.250.000 de usuarios de Internet defendieron la foto de una chica de un año y medio perdida y apareció; 450.000 personas donaron sangre”.

Agregó asimismo que “110.000 voluntarios participaron de las campañas por un techo para proteger a familias postergadas, 18.000 lectores donaron libros a bibliotecas escolares y populares, 900 familiares donaron órganos de un ser querido que perdieron, 35 argentinos donaron médula ósea y un señor se disfrazó de Papá Noel azul para concientizar sobre el autismo”.
En este marco, señaló que “hagas que lo hagas, pienses cómo pienses sobre la realidad, seas de derecha o de izquierda, de River o de Boca, se puede ayudar”.

 

 

FORMAS DE DONAR CREATIVAS, SENCILLASY QUE DEJAN HUELLA

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Por suerte, la crisis también va ligada a buenos ejemplos de creatividad y solidaridad. Desde Somos Triodos, hemos querido destacar cuatro formas de donar innovadoras o ya conocidas, pero todas al alcance de la gran mayoría. ¿Ya se ha sumado a alguna de ellas?

Cafés pendientes.

Es posible que en sus trayectos cotidianos se encuentre con este distintivo al entrar en una cafetería. Significa que en el establecimiento, además de poder tomar su propia consumición, también puede dejar un café pendiente. Es decir, abonar uno extra para una persona sin recursos.

Esta iniciativa que “invita a realizar una acción solidaria, sin fines de lucro y basada en la confianza”, se está extendiendo en España y también en otros países. La idea nació hace tres siglos en Nápoles. Cuando las personas querían celebrar algo acostumbraban a dejar unas monedas en la barra del bar para que otras pudieran utilizarlas en el mismo lugar.

El joven barcelonés Gonzalo Sapiña ha recogido esta original propuesta con el objetivo de “impulsar una idea solidaria para ver cómo la gente realiza actos generosos, sencillos y de bajo coste”. En muchas cafeterías adheridas cuentan con un exceso de cafés pagados, lo que demuestra su éxito y la generosidad de las personas ante gestos tan sencillos.

Restaurantes contra el hambre.

Como en el caso de las cafeterías, también algunos restaurantes nos permiten pensar en los demás al tiempo que disfrutamos. En los establecimientos adheridos a Restaurantes Contra el Hambre, una iniciativa de Acción Contra el Hambre que celebra este año su cuarta edición, los clientes pueden optar por un plato o menú solidario.

“Por cada cliente que elija ese plato o menú el restaurante donará una cantidad que irá destinada a comprar los tratamientos que salvan la vida de niños y niñas amenazados por la desnutrición infantil y sus familias en los países más pobres del mundo”, explican desde la ONG. Tras contar con más de 500 restaurantes participantes en 2012, este año los locales tienen de plazo hasta el 31 de julio para unirse a la iniciativa, que permitirá a sus clientes comer mientras contribuyen a paliar el hambre del 15 de septiembre al 15 de noviembre.

Micromecenazgo con recompensa social.

 El micromecenazgo o crowdfunding se ha convertido en algo más que un fenómeno novedoso. A modo de ejemplo, Inocente, una producción realizada gracias a microdonaciones, ha recibido el Óscar 2013 al mejor cortometraje documental. A nivel mundial, se calcula que esta modalidad que reúne apoyo económico ciudadano para hacer realidad proyectos culturales y de otras tipologías movió 2.700 millones de dólares el año pasado.

Las iniciativas de micromecenazgo, popularizadas en España por plataformas como Goteo o Verkami, ponen en contacto a promotores de proyectos y personas interesadas en ellos. Estas últimas apoyan, por ejemplo, la producción de una obra musical y, a cambio, pueden disfrutar del resultado. Pero, en muchos proyectos, las aportaciones facilitan simplemente un “retorno colectivo”, como lo llaman  en Goteo, poniendo al alcance del público en general una aplicación de móvil con valor social o una iniciativa solidaria.

Es también el propósito que se marca el proyecto Hazloposible-microdonaciones, que permite destinar pequeñas cantidades a distintas iniciativas de ONG colaboradoras.

Compartir el interés.

“Es importante comprender mejor el papel que tiene el dinero en nuestra sociedad y también el que podría tener, su fuerza positiva”, explica Joan Antoni Melé, subdirector general de Triodos Bank, que habla de 3 tipos de dinero. Los dos primeros son el dinero de consumo y el de ahorro, con los que podemos incentivar una economía más humana intentando cubrir nuestras necesidades cotidianas con opciones de consumo y ahorro responsables.

El tercer tipo sería el dinero de donación, al que “generalmente se toma menos en serio, pero que tiene una gran capacidad transformadora a nivel personal y social”.  Para promover la donación de forma sencilla, Triodos Bank ha sido pionero en ofrecer a sus clientes la posibilidad de destinar una parte o todos los intereses de sus cuentas o depósitos a una de las 23 organizaciones que colaboran con el banco. Entre ellas se citan algunas de las principales entidades sociales de España.

En 2012, Fundación Triodos entregó más de 110.000 euros en intereses donados por clientes. Unos fondos que se canalizan de forma íntegra a las organizaciones sin ánimo de lucro destinatarias, siendo posible recibir un certificado de donación para la correspondiente desgravación en la declaración de la renta. Fundación Triodos, que está entre las entidades a las que los clientes pueden donar intereses, promueve también directamente iniciativas valiosas dentro de los sectores social, medioambiental y cultural.

Donar lo más valioso.

No podemos dejar de destacar la donación más valiosa, la que en ocasiones supone dar la vida a personas cercanas o que no conocemos. España es líder internacional en donación de órganos, con 35 donantes por millón de habitantes. Pero, como subrayan desde la Organización Nacional de Trasplantes, “hay miles de personas que para seguir viviendo o mejorar su calidad de vida necesitan de un trasplante”. En la web de la organización podemos informarnos sobre qué hay que hacer para convertirse en donante de órganos.

“Sin sangre, aún con los mejores especialistas, no podría haber intervenciones quirúrgicas, ni trasplantes”, destacaba por su parte Martín Manceñido, presidente de la Federación Española de Donantes de Sangre, el pasado 14 de junio, Día Mundial del Donante de Sangre.  Algo tan sencillo como realizar una donación de sangre, si es posible de forma periódica, nos puede beneficiar a todos de forma decisiva alguna vez en nuestra vida.

Si ya se ha sumado a alguna de estas iniciativas de donación, quizás quiera compartir su experiencia con los demás lectores. ¿O conoce otras acciones solidarias que destacan por su originalidad o relevancia?

 

 

COMPARTIR VIVIENDA CON UNA PERSONA CON SÍNDROME DE DOWN

 Azucena García

http://www.consumer.es

El programa Viviendas Compartidas complementa la formación universitaria con la promoción de una vida independiente.

La semana pasada Luigi Fantinelli viajó a Murcia para conocer su nueva casa. El próximo curso continuará en esta ciudad su carrera de Magisterio Infantil y residirá en un piso con otro estudiante. Esto será posible gracias a una iniciativa liderada por la Fundación Síndrome de Down de la Región de Murcia (FUNDOWN). El programa impulsa la convivencia entre personas con discapacidad intelectual y estudiantes sin discapacidad para favorecer la vida independiente y autónoma de los primeros.

Luigi Fantinelli es un joven italiano con síndrome de Down. Ha cumplido 22 años y estudia Magisterio Infantil. Sus méritos académicos y su afán de superación le han ayudado a obtener una beca Erasmus para estudiar el próximo curso en la Universidad de Murcia. Es un caso excepcional. Hasta ahora, Fantinelli es el primer alumno con síndrome de Down que llega a España con una de estas becas.

Durante el tiempo que permanezca en Murcia contará con el apoyo de Nuria Illán, su tutora Erasmus y coordinadora del área de Viviendas Compartidas de Fundown. Ella ha sido la artífice de esta experiencia, gracias a su colaboración con Nicola Cuomo, catedrático de Pedagogía de la universidad de Bolonia y tutor de Fantinelli en Italia. “Creyó que era oportuno que Luigi viniera a Murcia, no sólo porque su idioma es similar al nuestro, sino porque aquí se daba un hecho relevante”, explica.

La Universidad de Murcia y Fundown impulsan, a través de un convenio de colaboración, el programa Viviendas Compartidas. La iniciativa apuesta por la convivencia entre estudiantes con discapacidad intelectual y alumnos voluntarios sin discapacidad. “Esta oportunidad permite complementar la formación universitaria con la promoción de una vida independiente y autónoma”, asegura Illán. “Es un hecho histórico por el que hemos tenido que luchar mucho”, añade.

Cómo participar en el programa.

El proyecto se puso en marcha a comienzos de este curso. Fundown y la Universidad firmaron un convenio de colaboración que regula la estancia en pisos de los estudiantes universitarios. Ellos son quienes ejercen de mediadores con las personas discapacitadas. Realizan un periodo de formación en las denominadas Escuelas de Vida, donde “se les traslada la filosofía de vida independiente y se les enseña a resolver los conflictos que pueden surgir durante la convivencia”.

Los estudiantes voluntarios reciben una vivienda y manutención gratuitas, además del reconocimiento de créditos académicos. Por su parte, los jóvenes con discapacidad intelectual reciben apoyo en sus tareas cotidianas “con el objetivo de que al término de su estancia estén preparados para vivir de forma autónoma”, explican desde Down España.

En la actualidad, la Fundación dispone de un total de seis viviendas a disposición de este programa, pero en febrero del próximo año espera inaugurar el Centro de Promoción de la Autonomía Personal (CEPAP). El edificio contará con infraestructura necesaria para formar en autonomía a 50 jóvenes con discapacidad y hasta una docena de viviendas.

“Apostamos por la convivencia entre jóvenes de la Fundación y estudiantes universitarios que reciben una beca para usar la vivienda a cambio de su tiempo y de servir como modelo para las personas con discapacidad”, señala Illán. Durante el tiempo que dura la convivencia, los estudiantes voluntarios ayudan a las personas con síndrome de Down a desarrollar su autonomía.

Compañeros de piso.

La ocupación de las viviendas no es fija. A veces conviven dos personas y, otras veces, los compañeros de piso son tres. Lo importante es “quitar el miedo” a los estudiantes voluntarios, que actúan de mediadores. En general, hay un mediador por vivienda o dos, “según las características de las personas, el grado de formación y el nivel de conocimiento sobre discapacidad que exige la situación”, señala Illán.

Esta experiencia se extiende a lo largo del año académico. Los estudiantes se preparan desde enero y se comprometen a permanecer en la vivienda por un curso académico. En casos excepcionales, toman parte en el programa durante un máximo de cuatro o cinco años consecutivos.

 

 

CREA TU PROPIA INICIATIVA SOLIDARIA

Global humanitaria

https://www.globalhumanitaria.org

Si eres una persona activa y solidaria, puedes organizar un partido entre amigos, un mercadillo, una actividad en las fiestas de tu barrio, un concierto, una cena  o una fiesta de cumpleaños y destinar lo recaudado a un proyecto de cooperación. Si tienes una idea solidaria, cuéntanosla: te ayudaremos a ponerla en marcha dándote el apoyo y la información que necesites. Envía tu mail a iniciativasolidaria@globalhumanitaria.org  o llámanos al 900 20 13 20.

Casal solidario, la iniciativa de una escuela de Pineda de Mar.

 Miriam y los alumnos de la escuela Minudic, de Pineda de Mar (Barcelona) tuvieron una gran idea, durante el casal del verano pasado apadrinaron a Ángela, una niña de 6 años de Santa Rosa de Lima, en Bolivia. Además, organizaron un mercadillo con manualidades hechas por ellos mismos.  “Con lo recaudado adquirimos una mesa y sillas para la precaria vivienda de Ángela, y una cesta básica de alimentos”. Ángela y sus hermanos utilizan la mesa para hacer deberes y sirve a toda la familia a la hora de comer.

Gracias a esta iniciativa, la escuela de Ángela recibió material didáctico. “El aula es pequeña e incómoda”, explica Patricia, maestra de la escuela de Ángela. Con los materiales donados “podré explicar mejor las letras, los números, el reloj… y los niños  juegan mientras aprenden”, añade. Ya ves que con un poco se puede hacer mucho.

“Son un grupo de niños y niñas de 3 a 12 años y la verdad es que acabamos siendo una familia”, explica Miriam Díaz, directora del centro. Primero apadrinamos a Ángela, una niña boliviana de 5 años (ahora tiene 6) a través de Global Humanitaria. Fue muy fácil y enriquecedor, nos enviamos vídeos para poder conocernos. Un día, los y las Minudics nos sorprendieron pidiéndonos montar un mercadillo solidario para recaudar fondos para Ángela”.

“Los Minudics se volcaron al 100 %. Crearon e hicieron las manualidades: puntos de libro, delantales, pisa-papeles, pulseras, collares, elementos de decoración… y también, entre todos vendieron los boletos para poder participar en el sorteo de un lote de productos estéticos que nos cedieron. ¡Fue espectacular su implicación!

“Se han sentido muy felices y reconfortados. Pudieron ver cómo su esfuerzo sirvió para mejorar la vida de Ángela, de su familia y de la comunidad escolar. Cuando recibimos el vídeo y las fotos del momento de la entrega de lo que se había comprado con la recaudación del mercado, nos saltaban las lágrimas de la emoción”.

Ángela vive con su familia en Santa Rosa de Lima. Con lo recaudado nuestro equipo adquirió una mesa, sillas y una cesta básica de alimentos. Gracias a esta iniciativa también pudimos comprar material pedagógico para la escuela de Ángela.

2º mercado solidario.
“Cuando vimos los videos surgieron muchas preguntas relacionadas con su vida”, continúa Miriam. “Vivimos en entornos muy diferentes y muchos niños desconocen esta parte de realidad. Después de un año desde el inicio de este proyecto podemos decir que Ángela es una Minudic más. Los niños la tienen siempre muy presente. Tan presente que este verano han vuelto a pedir llevar a cabo el  2º Mercado Solidario.

“Nuestra nueva iniciativa es volver a hacerlo posible. Ya estamos haciendo unas manualidades espectaculares y este año, para el sorteo, tenemos  más de 20 comercios que se han adherido a colaborar con nuestro proyecto mediante donaciones”, añade Miriam.

“Estos niños han podido vivir en primera persona que una iniciativa solidaria es viable, es posible y que el resultado llega allí donde debe llegar. Ellos son el futuro”.