CONSECUENCIAS DE LA GUERRA CIVIL ESPAÑOLA

En la guerra civil española, como en todas las guerras, hay que destacar que no se puede hablar solo de víctimas “franquistas” o víctimas “republicanas”, puesto que murieron o sufrieron muchas personas con cualquier pretexto, desde las ideas que pudieran tener hasta ser sospechosos en connivencia con el enemigo o sencillamente por envidia o revancha.

Más de 500.000 muertos (algún historiador dice unos 800.000), entre los soldados que murieron luchando en el frente, los civiles que lo hicieron en los bombardeos y otras acciones bélicas, los que sufrieron las represiones durante la guerra y la posguerra, y los que lo hicieron debido a epidemias, hambre, etc.

Un gran exilio de republicanos, unos 400.000, buena parte de los cuales pasaron a Francia a través de los Pirineo catalanes, donde fueron internados en campos de concentración. Unos cuantos volvieron unos años después de la guerra, otros al morir Franco, pero una gran parte se quedó en Francia (donde algunos murieron luchando en la Segunda Guerra Mundial o en los campos de concentración nazis) y en otros países, como por ejemplo México y Argentina. Entre los refugiados había las élites literarias, artísticas y científicas de España.

Unos 300.000 presos políticos, sobre todo al acabar la guerra.

Muchas consecuencias económicas, con un PIB que no se recuperó hasta la década de los años 50, destrucción de buena parte del tejido industrial, retorno a una economía básicamente agraria, derribo de unas 200.000 viviendas, así como de gran parte de las infraestructuras del país, aumento de la deuda externa y pérdida de las reservas de oro del Banco de España, autarquía e intervención estatal, limitación de las inversiones extranjeras y las importaciones, estraperlo o mercado negro, cartillas de racionamiento para los alimentos, etc.

Pérdida de los derechos adquiridos (al implantarse una dictadura que acumuló todo el poder) por los partidos políticos (prohibidos), por los trabajadores (sin sindicatos libres), por las religiones no católicas, por las autonomías (Cataluña perdió todas sus instituciones políticas y culturales, siendo prohibido el uso público de la lengua catalana), por la libertad de expresión, etc.

Recuperación de la hegemonía económica y social por parte de la oligarquía terrateniente, industrial y financiera, así como de la iglesia católica.

Consecuencias morales con un gran sufrimiento para buena parte de la población debido a la guerra, la represión y la miseria de la larga posguerra. El régimen de Franco nunca transigió, ni buscó la reconciliación de los españoles, recordándoles siempre que ellos habían ganado la guerra y, por tanto, tenían todos los derechos.

Grandes repercusiones internacionales durante la guerra, puesto que el bando insurgente de Franco fue desde el primer momento ayudado militar e ideológicamente por los gobiernos fascistas de Alemania (Hitler) y de Italia (Mussolini), y el gobierno de la República lo mismo por parte de la URSS. La desigual ayuda exterior recibida por los dos bandos, fue uno de los factores de que ganaran los nacionales.

La actitud de los países democráticos ante la guerra civil española, sobre todo del Reino Unido y de Francia, se vio afectada por una ilusoria busca de “no confrontación” con Hitler, para evitar una guerra más general. Lo cual pasó al acabarse la guerra española y con unas consecuencias mucho peores que si hubieran intervenido.
En cuanto a la política exterior, la guerra civil supuso el aislamiento de España del resto del mundo, no permitiéndole la entrada a la ONU hasta el año 1955 y a la Comunidad Económica Europea y a la OTAN hasta lograda la democracia.

– Etc.