LA CHICA DE LOS CARAMELOS

El domingo 22 de noviembre de 2015, TV3 emitió el último capítulo del programa “Economia en colors” (Economía en colores) con el título “La noia dels caramels” (La chica de los caramelos), el cual habla de la ayuda al desarrollo en los países del Sur. Este programa lo presenta el economista catalán y catedrático de la Columbia University Xavier Sala i Martín.
De este capítulo, muy a pesar mío, no he quedado nada satisfecho de la exposición que Xavier Sala hace de este tema tan importante para millones y millones de personas en todo el mundo.
Y no he quedado satisfecho por las siguientes razones, entre otras:

a. Porque hace algunas afirmaciones muy negativas y, para mí también bastante erradas, sobre la tarea de las ONGs y otros organismos en sus acciones para potenciar el desarrollo en estos países, omitiendo los muy resultados obtenidos.
b. Porque no nombra las principales causas de la situación que están soportando los países subdesarrollados (a pesar de ser señaladas estas causas por casi todos los organismos y expertos implicados) y, en cambio, nombra otras de un rango muy inferior.
c. Porque sugiere para mejorar la situación de estos países unas propuestas sólo “económicas” y de muy poco alcance “social”.

Reconozco que un programa de televisión de tan sólo 50 minutos no da para tratar a fondo todas las vertientes de un tema tan complejo como éste. Por esta misma razón, pero, creo que se tiene que ser muy cuidadoso con la información y opiniones que se escogen para salir en el mismo, procurando sean las más relevantes y, sobre todo, no puedan crear en el espectador una distorsión de la realidad. Y esto es el que creo que ha pasado en este programa: que parece que los culpables de lo que pasa en el Tercer Mundo son las ONGs porque no saben lo que se hacen, y no los gobiernos locales corruptos, los señores de la guerra, las multinacionales explotadoras y los países todavía “colonizadores”, entre otros.

Repasemos algunas de las cosas que se dicen en el programa:

1. La chica voluntaria que va a África y que con su dinero y por su cuenta compra muchos caramelos para repartir a los niños… resulta que es quien genera las guerras, la corrupción y la carencia de educación, puesto que muchos de los problemas que tiene hoy en día África son causados por gente como la chica que reparte caramelos.
Yo creía (porque lo dicen la mayoría de expertos y los hechos demuestran) que estos problemas eran debidos: a la explotación abusiva de los recursos naturales por parte de multinacionales extranjeras; a una fuerte dependencia del exterior en tecnología, comercio y créditos; a un reducido nivel de vida, con servicios de baja calidad e inaccesibles a gran parte de la población; a las deficientes infraestructuras; al alto índice de analfabetismo; a la alta conflictividad interna con inestabilidad política, corrupción y desigualdad social; a los graves problemas medioambientales que conllevan los desastres naturales u ocasionados por el hombre; a la relación muy negativa en el intercambio de productos con el Primer Mundo; a las muchas enfermedades, epidemias y baja calidad del agua; a la alta despoblación rural hacia las ciudades sin contar con ninguna expectativa de mejora; al alto endeudamiento público, no siempre limpio ni bien aplicado; etc.

2. Hemos dado (a los países del Sur) 2 billones de dólares desde la fundación del Banco Mundial y los resultados son básicamente “0”.
Yo creo que gracias a las ayudas al desarrollo y el esfuerzo de muchos y muchos voluntarios de todas partes (porque lo dicen las principales ONGs, los organismos de la ONU, y porque los resultados son bastante evidentes): en el mundo hay 124 millones de hambrientos menos que hace 10 años, a pesar de que el planeta cuente con 1.000 millones más de habitantes y que este crecimiento demográfico se concentre principalmente en países en desarrollo; han disminuido mucho los efectos adversos de enfermedades como la malaria, el cólera y el sida; se han escolarizado muchos niños y niñas, etc. Aún así, hay que reconocer que queda muchísimo para hacer y que no se conseguirá si no se resuelven muchos de los problemas mencionados en su punto 1 y omitidos por Xavier Sala.

3. Dice que hay que preguntar a la gente a la cual se quiere ayudar qué es lo que necesitan, y no decidirlo los donantes sin más.
En este caso le doy la razón… pero resulta que esto es el que ya hacen las entidades más “profesionalizadas” desde hace años con sus proyectos: hacerlos participativos. Por ejemplo, en Manos Unidas sus proyectos “tienen que surgir de la iniciativa de un grupo beneficiario para mejorar una situación de carencia con carácter de durabilidad y este grupo beneficiario tendrá que asumir un papel participativo y protagonista en todo el desarrollo del proyecto… que ellos definan sus prioridades, sus ritmos y sus necesidades”.

4. Dice que hay una carencia de control por parte de los beneficiarios sobre los benefactores y propone una web donde los beneficiarios de todas las ONGs dejen sus críticas con fotos.
Si se trabaja según el punto anterior, estos controles ya existen, al menos en las realizaciones sobre el terreno. No encuentro acertado lo de la web.

5. También dice que la ayuda al desarrollo no funciona porque no saben como se hace… que la madre de todos los problemas es que no se tiene idea de lo que se está haciendo.
Se ha pasado ¿no? Resulta que no sólo las ONGs sino también los organismos más prestigiosos de la ONU, los cuales son asesorados por las personas más sabías del planeta, ¿no tienen idea de lo que están haciendo? A mí me parece que los problemas están bien definidos, los causantes de los mismos son sobradamente conocidos y las posibles soluciones suficientemente determinadas. Lo que pasa es que por un lado hay unos intereses de los poderes políticos, tribales, militares y sobre todo comerciales que impiden ponerle remedio, y por el otro hay una gran parte de la población del Primer Mundo no suficientemente concienciada para exigir la solución. Mientras tanto tendrán que seguir tapando agujeros las personas y entidades solidarias de siempre, ¡a pesar de todo!

6. Finalmente, dice que lo único que puede sacar África de la pobreza son sus chavales emprendedores.
¡
Ojalá fuera tan fácil! Pero no es así. Sólo con fórmulas empresariales, neo-liberales, de libre comercio y globalización, no se conseguirá el pleno desarrollo del Tercer Mundo. Porque, aparte de chocar con los intereses de los poderes antes nombrados, estas fórmulas sólo pretenden el “desarrollo económico” (el crecimiento del PIB de un país y los ingresos medianos de sus habitantes) sin tener en cuenta el “desarrollo humano”, el cual también contempla varios aspectos sociales como el acceso a la sanidad, la educación, la esperanza de vida al nacer, la igualdad entre hombres y mujeres, las desigualdades sociales, etc.

Por todo lo que acabo de exponer, y lo que me he dejado en el tintero, pienso que en este programa de tanta audiencia en Catalunya se ha perdido una buena oportunidad de tratar con rigor el tema del desarrollo en los países del Sur, dando una imagen bastante negativa de las organizaciones y personas que dedican sus recursos y tiempos, muchas de ellas no sólo obrando con toda la buena fe del mundo sino también con gran profesionalidad. ¡Procuramos entre todos corregirlo!

 

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