INICIATIVAS DE VOLUNTARIADO

FORMAS DE VOLUNTARIADO: ¿CÓMO PUEDO COLABORAR?

 Esther Camuñas

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Para colaborar como voluntario tan solo hay que elegir la ONG y causa a la que apoyar, las personas a las que se desea acompañar y valorar los conocimientos y cualidades que se aportan.

En el mundo el número de personas voluntarias supera los mil millones, según Naciones Unidas. Y en España, hay 3,1 millones, según la directora de la Plataforma del Voluntariado de España, Mar Amate, quien asegura que, en su mayoría, son mujeres trabajadoras mayores de 45 años con formación universitaria. La variedad de formas de voluntariado favorece que cualquier persona que desee colaborar en un proyecto social encuentre la mejor manera de hacerlo, ya sea de modo presencial, virtual, en su ciudad o en otro país. Tener el impulso de querer ayudar es el primer paso para luego concretar el voluntariado. En este artículo se proponen diferentes formas de voluntariado y ámbitos en los que colaborar según los intereses y conocimientos de la persona voluntaria.

Ámbitos en los que ser voluntario.

Una vez que se despiertan las ganas de hacer voluntariado, el siguiente paso es decidir la causa que se quiere apoyar, dónde y cómo colaborar. Según la Plataforma de ONG de Acción Social, se estima que hay unas 29.000 organizaciones en España, así que las posibilidades de cooperar en un proyecto social se multiplican. Para elegir el proyecto, se puede tener en cuenta el ámbito de actuación de la ONG y las personas a las que acompaña, así como las tareas que se pueden desarrollar.

Existen varios ámbitos de desarrollo del voluntariado:

– Voluntariado social con personas en situación de vulnerabilidad (niños, acompañamiento a personas mayores, con problemas de adicciones, con discapacidad, refugiados, etc.).

– Voluntariado internacional en cooperación al desarrollo a través de programas de educación, medio ambiente, en acciones de ayuda humanitaria y emergencia. Para viajar en verano u otra época del año.

– Voluntariado ambiental en defensa de los ecosistemas y los recursos naturales, protección o recuperación de la fauna y la flora, conservación y mejora de los ríos y el paisaje natural.

– Voluntariado cultural para promover el patrimonio cultural y favorecer la participación en la vida cultural de la comunidad.

– Voluntariado deportivo para fomentar la práctica deportiva como forma de inclusión social. Puede ser con personas con alguna discapacidad física o mental, personas con ansiedad o depresión, etc.

– Voluntariado educativo con el objetivo de mejorar actividades extraescolares y con otros programas de aprendizaje para personas extranjeras, alfabetización, etc.

– Voluntariado sociosanitario que combine la prevención y asistencia, así como la intervención integral en aspectos físico, psicológico y social: el apoyo a familias con enfermos de Alzheimer, yoga o meditación para personas con cáncer, etc.

– Voluntariado de ocio y tiempo libre para desarrollar el crecimiento personal, las habilidades, competencias y actitudes en las personas, como con personas con discapacidad mental o con niños de familias desestructuradas.

Formas de colaborar como voluntario.

Hay actividades de voluntariado que requieren ciertas habilidades, conocimientos y capacidades. Pero siempre es posible encontrar una oferta de voluntariado que se adapte al perfil y las cualidades de la persona. Los profesionales y responsables de voluntariado de la ONG informan sobre las tareas en las que se necesitan voluntarios, entrevistan a la persona interesada y juntos valoran las diferentes posibilidades de colaboración.

Hay organizaciones que disponen de muy pocos recursos económicos y de personal que están necesitando el apoyo de voluntarios en tareas administrativas, de contabilidad, de diseño y comunicación, informática, apoyo psicológico, etc.

Aunque es más conocido el voluntariado presencial, también existe la posibilidad de hacer voluntariado on line o virtual para quienes disponen de poco tiempo y disfrutan con la tecnología. Es una forma de ayudar desde casa y a través de la conexión a Internet. Se puede apoyar con la creación y dinamización de páginas web y redes sociales y también en el apoyo de campañas de captación de fondos para ONGs.

Dónde buscar ofertas para voluntarios.

Hay diferentes plataformas de voluntariado que cuentan con un buscador de ofertas de ONGs, algunas clasificadas por el tipo de voluntariado y a veces por la localidad. La plataforma Hacesfalta.org es el mayor espacio de encuentro entre ONGs y personas voluntarias. Se puede hacer la búsqueda por el tipo de voluntariado que más interesa, el país o la provincia en España.

También hay voluntariado promovido por las universidades, para colaborar de forma presencial o virtual en nuestro país o fuera. El interlocutor más importante es el Observatorio de la Cooperación Universitaria al Desarrollo (OCUD), que se coordina con la Agencia Española de Cooperación Internacional al Desarrollo (AECID). Hay muchas universidades vinculadas, como la Universidad de Alcalá y su portal de Cooperación y Voluntariado Universitario.

Según la comunidad autónoma, es posible acceder a diferentes portales o plataformas como el Portal del Voluntariado de la Comunidad de Madrid o el Portal de la Juventud de Euskadi.

Si lo que se busca es voluntariado internacional, se puede hacer a través de Idealist o Aiesec Internacional.

En el caso de voluntariado on line, se puede contactar con el sitio oficial de Naciones Unidas donde hay una sección de oportunidades y tareas que se pueden realizar. También es posible tratar con Avaaz , una comunidad on line de activistas sobre problemáticas sociales, políticas y climáticas que coordinan campañas en 15 idiomas. Y en Hacesfalta.org también hay una selección de oportunidades de voluntariado virtual.

 

 

VOLUNTARIADO EN FAMILIA: COMPARTE LA SOLIDARIDAD CON LOS TUYOS

 Esther Camuñas

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El voluntariado en familia permite que padres e hijos se junten para colaborar en un proyecto social.

El próximo 15 de mayo se celebra el Día Internacional de la Familia. Una opción para celebrar esta jornada es colaborar con otras personas prestando el tiempo y habilidades de todos los miembros de la familia a una ONG. Aunque el voluntariado en familia es una práctica poco extendida en nuestro país, cada vez más organizaciones proponen actividades conjuntas para padres e hijos tanto en España como en el extranjero. En este artículo se cuentan los beneficios del voluntariado en familia, las diferentes formas de voluntariado que existen y las entidades sociales con las que colaborar.

¿Qué aporta el voluntariado en familia?

El voluntariado familiar favorece que padres e hijos pasen un tiempo juntos haciendo un bien social. Son actividades que aportan bienestar tanto a la familia como a las personas que se sienten acompañadas y las ONG que necesitan de la mano de voluntarios. Estos son algunos de los beneficios que aporta ayudar a otros junto a la familia:

– Transmisión de valores y compromiso con el entorno. El voluntariado desde que son niños favorece convertirles en adultos responsables y solidarios. Aprenden valores como la solidaridad, compartir y participar de forma activa en la sociedad.

– Empatizar con otras realidades en nuestro entorno más próximo o en otra parte del mundo. Es una forma de conocer cómo viven otros menores, adultos o personas mayores y saber que no todas las personas cuentan con los mismos recursos y apoyos.

– Acercamiento al trabajo de las ONGs. Es una forma de conocer la labor social que llevan a cabo muchas entidades sociales y entender que hay otro sector profesional con el que poder colaborar y trabajar.

– Compartir una actividad igualitaria entre padres e hijos que favorece la comunicación entre ellos, integra y une a los miembros de la familia. Además, el voluntariado incrementa la sensibilidad y el sentido del compromiso hacia otras personas.

– Conocer a otras familias con inquietudes similares. Es una forma de que conozcan a otros niños y otros padres, desarrollen la observación y aprendan por imitación. Además, si el voluntariado es continuado, los pequeños también aprenden a ser constantes y adquirir hábitos más solidarios.

Tipos de voluntariado con niños y niñas.

 – Voluntariado con animales. Se puede ir a una protectora de animales donde cuidarles, limpiarles y, dependiendo del animal, sacarles a pasear. Además, organizaciones como Amigos del Perro buscan casa de acogida hasta que el can encuentre una familia definitiva; ellos se hacen cargo de todos los gastos del animal mientras convive en la casa con la familia de acogida.

– Voluntariado en la naturaleza y protección del medio ambiente. Con la llegada de la primavera hay muchas opciones para hacer actividades al aire libre y cuidar espacios naturales. Los niños pueden colaborar en la limpieza de ríos y en la reforestación. Organizaciones como Amigos de la Tierra favorecen este tipo de voluntariado.

– Voluntariado internacional. Un viaje al extranjero para hacer voluntariado es una excelente forma de enseñar a los niños a crecer emocionalmente, explorar un nuevo lugar y compartir una experiencia con personas de otra cultura. Padres e hijos trabajan juntos dando servicio a proyectos que necesitan del apoyo de otros. Se puede hacer la ruta norte de Marruecos. También a través de la organización Projects Abroad es posible ir a un montón de destinos con niños a partir de los cuatro años. Y AIPC Pandora organiza todos los años viajes solidarios en familia a Sudáfrica, Bali y Cisjordania.

– Voluntariado de ocio y tiempo libre con menores con discapacidad. Se pueden hacer actividades con personas en riesgo de exclusión social, desde acogida de niños, ocio con menores o acompañamiento a pequeños con discapacidad. A través de la Asociación de padres de Montealto o la ONG Desarrollo y Asistencia, las familias voluntarias recogen al niño con discapacidad y se reúnen con otras familias voluntarias para jugar, ir al parque, a un museo o una ludoteca. Este voluntariado está dentro de los programas de respiro familiar para los padres y madres que tienen un hijo con discapacidad.

– Voluntariado con personas mayores. Está comprobado que la calidad de vida de las personas mayores aumenta cuando están rodeados de niños. En España el 22,6% de las personas mayores de 65 años viven solas en sus casas o residencias, pero sin la compañía de familiares. A través de asociaciones como Amigos de los Mayores se puede colaborar junto con toda la familia ofreciendo tiempo y cuidado a una persona mayor.

– Convertir a los menores en cooperantes (médicos, bomberos, arquitectos) para llevar a cabo una importante misión. Este taller de solidaridad ha sido puesto en marcha por la Granja Escuela El Álamo que permite a los pequeños viajar a través de un cuento a una tribu africana y ayudarles a construir un pozo, salvar vidas y conocer cómo es la vida en un campo de refugiados.

– Donación de juguetes. A través de este gesto tan sencillo, los más pequeños aprenderán el valor de dar y compartir con los demás lo que ellos tienen

 

 

CLASES GRATUITAS DE ESPAÑOL PARA INMIGRANTES

 Azucena García

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El conocimiento del idioma facilita la comunicación en la vida diaria y la incorporación al mundo laboral.

Conocer el idioma de un país es un factor de integración. Mejora la comunicación con el entorno y favorece el acceso a determinados ámbitos, como el laboral. Incluso, en ocasiones, se convierte en un requisito indispensable que puede excluir de ciertos círculos a quienes no lo dominan. Para evitarlo, algunas ONG han puesto en marcha cursos de español gratuitos para adultos inmigrantes.

El grado de conocimiento de una lengua puede ser causa de fracaso escolar. Investigadores de la Universidad de Málaga estudian desde hace casi un año la influencia del grado de conocimiento del lenguaje oral en el aprendizaje de la lectura y la escritura en español. El análisis se centra en los niños bilingües hispano-árabes, ¿pero qué ocurre con los adultos?

Los pequeños tienen la posibilidad de acudir al colegio y aprender el idioma de manera progresiva, mientras los mayores, con menos oportunidades, suelen ser autodidactas. A menudo cazan palabras al vuelo y las memorizan hasta ser capaces de crear frases con sentido.

Una de las ONG pioneras en ofrecer cursos gratuitos de español para inmigrantes es Equus Zebra. Ubicada en A Coruña, su intención es conseguir que todas las personas inmigrantes que residen allí “cuenten con los derechos y obligaciones de cualquier otro ciudadano”. Para ello, imparten cursos durante todo el año, de manera ininterrumpida y gratuita.

La entidad se propone atender las demandas que surgen durante el periodo de acogida. “Ocupamos los vacíos a los que no llega la Administración”, explica el coordinador del departamento de Formación, Jesús García. “A veces, son personas que carecen de papeles, de identidad. Pero son personas con mucha necesidad y ganas de aprender”, añade. Tampoco la Asociación Colectivo La Calle exige requisitos legales para acudir a sus clases. “Son abiertas a todo el mundo”, señala Bernabé Ramírez, educador social de esta organización.

Motivaciones.

Las razones por las que los inmigrantes tienen deseos de aprender el idioma son sencillas: “Quieren poder integrarse más rápidamente en España”, subraya Bernabé Ramírez. “Acuden por la necesidad de tener un vehículo que les sirva para comunicarse y encontrar un medio para subsistir, un trabajo”, agrega Jesús García.

De hecho, para facilitar la asistencia, las clases se imparten en horario de mañana y de tarde, aunque ni siquiera así se logra a veces llenar los pupitres. Los horarios de algunos trabajos son incompatibles con los cursos y, para los estudiantes, pesan más los motivos económicos.

Desde la Asociación Colectivo La Calle, los cursos de español se ven también como “una herramienta muy importante para facilitar la integración”, señala Ramírez. Las clases empezaron hace cuatro años, coincidiendo con la puesta en marcha del programa de acogida humanitaria de inmigrantes vulnerables.

Tiempo de aprendizaje.

La rapidez con la que se asimila el idioma depende de la capacidad de aprendizaje de cada persona, si bien, en general, “los africanos hablan su lengua materna y una segunda lengua europea, por lo que en pocos meses son capaces de desenvolverse de manera autónoma en su día a día”, indica Bernabé Ramírez.

El nivel cultural de los alumnos es diverso. Algunos tienen un título universitario, son licenciados en Derecho, Farmacia o Técnicos superiores, mientras que otros apenas han estudiado. Cada caso determina el tiempo que tardan en comenzar a comunicarse en español. “Algunos lo hacen a partir del tercer mes y otros a partir del primer año”, precisa Jesús García.

Por su parte, Bernabé Ramírez recalca que, en general, tienen una gran capacidad para asimilar la nueva información “ya que su futuro profesional depende de ello”. Las lecciones que más les interesan son aquellas relacionadas con cuestiones del día a día, “de las noticias que ven en televisión o leen en la prensa”, apostilla.

No obstante, para atender todos los casos, en Equus Zebra los cursos se dividen en niveles:

– Alfabetización. Nivel básico, aprendizaje de lectoescritura y conversación básica.

– Iniciación. Asegurar la escritura y lectura, y ampliar vocabulario.

– Avanzado. Perfeccionamiento de lectura, escritura y conversación.

Profesores voluntarios.

Son una parte fundamental de todo el proceso. De ellos puede decirse que son la pieza clave. Los profesores enseñan, motivan y, en definitiva, dan a los alumnos la confianza que necesitan para saber que son capaces de comunicarse en otra lengua diferente a la materna.

Todos son voluntarios, con experiencia y, sobre todo, ganas de ayudar. Se valora su sensibilización hacia los problemas de las personas inmigrantes y su capacidad de compromiso, que apenas exige unas horas a la semana para la enseñanza. La formación, en su mayoría, es heterogénea, “lo que aporta una mayor riqueza a la metodología y a los contenidos impartidos”, matiza García.

Hay personas jubiladas y en activo, profesores que han ejercido su profesión en la enseñanza pública o privada, y otros titulados superiores con una formación sólida. Cada uno de ellos trata de transmitir su experiencia y, por ello, no siempre hay un método concreto de enseñanza. “Impartimos clases de gramática, cultura general, anatomía, física, geografía… Realmente, enseñamos de todo”, precisa García.

Pero también ellos aprenden. Los alumnos proceden de Senegal, Camerún, Nigeria, República del Congo, Marruecos, Argelia, Bielorrusia, Ucrania, China, Rumania, Brasil… Algunas aulas son una gran mezcla de culturas, una torre de Babel demasiado alta en la que se busca un punto de encuentro que ayude a bajar para acabar con la incomunicación.

 

 

PERFILES MÁS DEMANDADOS POR LAS ONGs (COMO PROFESIONALES)

Esther Camuñas

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Ocho de cada diez organizaciones cuentan con profesionales remunerados con conocimientos especializados en el ámbito social, ciertas habilidades y una sensibilidad especial

Cada vez son más las personas solidarias y motivadas por lo social que no solo colaboran de forma voluntaria en una ONG, sino que deciden trabajar en el sector social. Las asociaciones y fundaciones se han profesionalizado y los perfiles demandados son similares a los que solicitan las empresas, con la salvedad de que se requieren conocimientos especializados en el ámbito social, ciertas habilidades y una sensibilidad especial hacia las personas más vulnerables. En este artículo se muestran los perfiles más demandados por las ONGs, el tipo de trabajo al que se pueden vincular y los diferentes puestos que existen tanto en oficina como en terreno.

Cooperación internacional versus acción social.

Cuando se busca trabajo en una ONG se necesita conocer una primera distinción que es básica al querer vincularse al ámbito social.

Existen organizaciones dedicadas a la cooperación para el desarrollo internacional, es decir, es un trabajo que va más allá de nuestras fronteras. Son organizaciones cuya labor se realiza en países en desarrollo de África, Asia o América Latina. Puede que la sede de la organización se ubique en España u otro país europeo desde donde se gestionan los recursos y proyectos. En estas organizaciones, los idiomas son un requisito indispensable (inglés, francés y de forma más minoritaria el portugués).

En España, estas ONG se coordinan con la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID), cuyas acciones están orientadas a la lucha contra la pobreza, conseguir el progreso humano sostenible en países en desarrollo y la asistencia en caso de catástrofes humanitarias. En estas organizaciones se requieren perfiles técnicos como médicos e ingenieros, pero también coordinadores y gestores de proyectos orientados a la planificación y definición de programas.

Otra opción es trabajar en una organización sin ánimo de lucro del llamado Tercer Sector de Acción Social, cuya función es prestar servicios sociales, educativos, de vivienda, de salud, denunciar, reivindicar y sensibilizar. Aproximadamente, ocho de cada diez organizaciones del sector cuentan con trabajadores remunerados: emplea a casi 645.000 personas y aglutina a más de 30.000 organizaciones que trabajan en el ámbito socio-sanitario, derechos humanos, integración e inserción laboral, medio ambiente, participación, etc. Se requiere una formación especializada y, en muchos casos, experiencia previa.

Trabajar en una oficina o en el terreno.

Las posibilidades se diversifican, si lo que se quiere es trabajar en el terreno o en una oficina.

Trabajar en el terreno significa trabajar en los países del Sur, es decir, fuera de España o del país donde esté la sede de la ONG. En este caso, se requiere una formación sólida y saber idiomas y es importante un carácter tolerante, abierto y con habilidades sociales. Las ONG seleccionan a personas con gran capacidad para adaptarse a las circunstancias en entornos multiculturales y, a veces, ante situaciones extremas, como es el caso de la ayuda humanitaria. De todas formas y después de haber estado un largo tiempo en el terreno, el regreso del cooperante a su país de origen no es fácil.

A veces no es necesario irse al lugar donde opera la ONG, también se puede desempeñar el trabajo en la oficina o sede de la entidad. Aquí, sin irse a otro país, también hay mucho que hacer. Se requieren perfiles de comunicación, logística, captación de socios, recursos humanos, informática, finanzas, etc.

En cualquier caso, los unos sin los otros no pueden trabajar; es decir, las funciones y tareas de los empleados en el terreno y los de las oficinas son complementarias.

Perfiles más demandados.

En general, las organizaciones buscan candidatos que se identifiquen con los valores de la ONG, demuestren experiencia en el sector (también es valorado el voluntariado) y motivación por trabajar cerca de las personas más vulnerables.

Entre las competencias más buscadas están la flexibilidad y capacidad de adaptación a un entorno donde cada vez hay más incertidumbre. Se quieren personas muy formadas, adaptables, dinámicas, comprometidas, multitarea y proactivas.

En la web específica de cada ONG y también en algunos portales del sector social se pueden encontrar ofertas de empleo, aunque cada vez son menos y más específicas.

Donde más oferta existe es en materia de captación de fondos que es uno de los grandes retos de las entidades. Así que se requieren profesionales en fundraising y, sobre todo, promotores o captadores de socios y donantes en la calle, el llamado “face to face”. También se busca cubrir puestos técnicos o mandos intermedios relacionados con la comunicación, el marketing y el fundraising.

En las oficinas se pide también personal administrativo y contable, educadores sociales e integradores sociolaborales, en el caso de organizaciones del Tercer Sector de Acción Social. De igual forma, algunos de los puestos más solicitados tienen que ver con la coordinación y gestión de proyectos. Sin embargo, existe poca demanda de puestos directivos en los que hay menos rotación y, a veces, la oferta no se hace pública y el puesto es cubierto por personal con experiencia y bagaje en la organización.

Cuando se trata de trabajar en el terreno y en una ONG de cooperación para el desarrollo se requieren perfiles más técnicos y expertos en el ámbito sanitario, gestión de aguas, higiene, seguridad alimentaria, logística y arquitectura. También evaluadores y coordinadores de los proyectos en los distintos países, que se encargarán de llevar a cabo el contacto con las contrapartes y las administraciones locales. Otro perfil muy demandado es el de traductores que son fundamentales para el desempeño de algunas tareas de acompañamiento a profesionales médicos, enfermeros o psicólogos.