EMOCIONES, TECNOCRACIA Y POPULISMO

Francesc Amat – Revista Valors (valors.org)

Cada vez está más aceptada la idea de que un buen número de votantes orientan sus votos en función de las emociones. Hasta el punto que la racionalidad o los intereses personales serían secundarios. La elección de D. Trump, el Brexit en el Reino Unido y el crecimiento de partidos populistas en muchos países europeos hace crecer inexorablemente el tópico según el cual el comportamiento electoral de muchos votantes no es racional sino profundamente volátil, emocional y poco informado.

La combinación de la crisis económica y la respuesta tecnocrática de muchos gobiernos ha favorecido el contraste, interesadamente exagerado, de dos alternativas. Cómo si solo estos dos escenarios fueran posibles. Por un lado el escenario con partidos y gobiernos tecnócratas, centrados a ofrecer garantías de estabilidad política y económica. Por otro lado el escenario con partidos populistas, que a menudo explotan las emociones como recurso electoralista.

Digo que éste es un contraste exagerado porque ninguno de estos dos extremos es razonable. Porque incluso las propuestas políticas más centristas y moderadas tienen que afrontar tarde o temprano dilemas. Es decir, tienen que elegir entre satisfacer a algunos votantes y enfadar a otros. Mientras que los partidos populistas, especialmente cuando les toca gobernar, llega un momento que inevitablemente tienen que sacrificar su pureza ideológica y aceptar los límites de sus promesas electorales.

El problema de fondo, en todo caso, es atribuir una lógica excesiva a las emociones. Porque a menudo las emociones son más una consecuencia que no una causa de los malestares que atraviesan las sociedades. De forma que no sería razonable ni querer ahogar las emociones (respuesta tecnocrática) ni tampoco sobredimensionarlas (respuesta populista).

Algunos estudios recientes señalan que la deriva hacia referencias más autoritarias de algunos votantes se explica por el crecimiento de la inseguridad y vulnerabilidad económica. Del mismo modo, otros estudios han mostrado como la percepción de una creciente marginalización y estancamiento económico podría explicar el direccionamiento hacia opciones xenófobas. Las emociones, pues, a menudo no son azarosas sino que acostumbran a tener raíces profundas en el propio sistema económico.

El peligro real de una democracia emocional, pues, sería rehuir las causas que explican las propias emociones. Dicho de otro modo, lo preocupante no sería el autoritarismo de algunos votantes sino la percepción de vulnerabilidad económica que explica este autoritarismo o xenofobia. De hecho, dado que todo proceso democrático supone confrontar y contraponer ideologías y preferencias, es inevitable que la democracia tenga un componente emocional.

Sería absurdo esperar que la confrontación democrática esté exenta de cualquier emoción y sea racional. Ahora bien, tampoco es deseable que el proceso democrático esté dominado por las emociones. Sería bueno que los partidos dieran respuesta a las causas de las emociones más que no a las propias emociones. Porque, al fin y al cabo, lo que no tiene que ser de ninguna manera una democracia es excesivamente moralista. Es demasiado fácil y un ejercicio de pereza intelectual atribuir motivaciones solo emocionales a los votantes. El reto de verdad es saber dar una respuesta creíble a las causas de estas emociones.

La conclusión es, pues, que cuando las emociones toman demasiada relevancia quiere decir que el vínculo demanda-respuesta entre votantes y partidos políticos –que es el cordón umbilical de toda democracia representativa– no está funcionando adecuadamente.

 

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .